El delantero apareció en tiempo de descuento para marcar el 1-0 y darle a Huracán tres puntos fundamentales. Después del partido habló con RDJ, describió una tarde durísima, reconoció las bajas que condicionaron al Globo y terminó contando una historia mucho más personal: la de su mamá, que estaba detrás de cámara como tantas veces desde que era chico. Huracán necesitaba una pelota. Una sola. Y cuando el partido parecía escaparse definitivamente hacia el empate, Thomas Paredes apareció en tiempo de descuento para empujarla y convertir el 1-0.
Gol, desahogo y tres puntos para un Globo que tuvo que trabajar muchísimo para sacar adelante un encuentro que se hizo cada vez más complicado.
“Fue un partido durísimo, durísimo, contra un rival que venía bastante bien. Sobre la hora pudimos llevarnos los tres puntos para nosotros”, reconoció Paredes en diálogo con RDJ.
El propio delantero admitió que Huracán no tuvo una tarde sencilla y que, principalmente durante el complemento, debió resistir ante un rival que consiguió acercarse con mayor frecuencia.
“Ellos tienen grandes jugadores. Creo que tuvieron más llegadas que nosotros en el segundo tiempo, pero nosotros tuvimos la que nos quedó, la pudimos meter adentro y nos llevamos los tres puntos”, resumió el de Caleta Córdova.
UN HURACÁN QUE TUVO QUE REARMARSE
El triunfo también tomó otra dimensión por las ausencias que viene soportando el equipo.
Paredes mencionó especialmente las bajas de Oscar Castro y Thiago Fernández, además de los problemas físicos que aparecieron durante el propio encuentro y obligaron a modificar piezas sobre la marcha.
Por eso el 1-0 tuvo valor doble: por el momento, por cómo llegó y porque permite a Huracán sumar aire de cara a lo que viene con el clásico ante Jorge Newbery cercano.
“Ahora quedamos con cuatro puntos y vamos a tener que pelarnos el lomo para poder salir adelante”, lanzó Paredes.
Y en el horizonte ya aparecen partidos que tienen un peso especial.
EL GOL QUE HABÍA QUE EMPUJAR
Paredes también reconstruyó la jugada del tanto que terminó rompiendo el partido cuando prácticamente no quedaba tiempo.
“Vino el centro, primero cabecearon y la sacaron en la línea. La pelota volvió a quedar ahí, la tiraron otra vez para adentro y me quedó a mí. La tuve que empujar”, contó.
“ES MI MAMÁ, SIEMPRE ESTÁ A FULL CONMIGO”
La entrevista terminó con una escena diferente.
Mientras hablaba con RDJ, detrás de cámara una mujer seguía cada palabra y registraba el momento. Cuando le preguntaron quién era, la respuesta cambió inmediatamente el tono de la charla.
“Es mi mamá. Ella siempre me hace el aguante, siempre me viene a ver. Con mi papá igual. Mi mamá siempre está ahí, a full conmigo, desde chico”.